Las “motivaciones” de los adultos difieren totalmente de la de los niños.
Al niño le motiva el juego, la curiosidad, los otros niños, las canciones, los personajes, la necesidad de comunicarse, de relacionarse, de ser querido y valorado.
Las “motivaciones” de los adultos difieren totalmente de la de los niños.
Al niño le motiva el juego, la curiosidad, los otros niños, las canciones, los personajes, la necesidad de comunicarse, de relacionarse, de ser querido y valorado.
Actividades, juegos, canciones…están diseñadas y seleccionadas para fomentar la curiosidad y el interés por las lenguas y las culturas.
A medida que el alumnado aprende a leer y escribir en su idioma maternal, se le da acceso de forma natural a la lectura, la expresión y la comprensión escrita de una lengua extranjera.
Poco a poco vamos introduciendo clases de teatro en la programación anual. Cada 15 días, los grupos reciben de mano de una actriz profesional, clases dedicadas más específicamente a ejercicios corporales, vocalizaciones y pronunciación, incluyendo interpretación y el trabajo sobre la capacidad de improvisación. Todo un programa que viene reforzar el resto del curso.
Con los arbustos, aprendemos a amar los idiomas. Todo se convierte en cuentos, canciones, dinámicas de todo tipo, incluyendo el trabajo corporal y de los 5 sentidos. En cada unidad didáctica abordamos un tema (escuela, familia, cuerpo, animales, colores, etc…) a través de experiencias vivenciales, debates y actividades interactivas que ayudan el alumnado a poner en práctica lo aprendido y por lo tanto a recordar con más facilidad frases y vocabulario.