Metodología

Enseñar sin una programación inspirada en un libro de texto no significa trabajar sin líneas de actuación, ni método propio. Nos permite proponer un modelo de enseñanza cuyo enfoque sea abierto, maleable y adaptable a las motivaciones del alumnado.

Enseñar sin una programación inspirada en un libro de texto no significa trabajar sin líneas de actuación, ni método propio. Nos permite proponer un modelo de enseñanza cuyo enfoque sea abierto, maleable y adaptable a las motivaciones del alumnado.

Así mismo, volveremos a plantear nuestros recursos y contenidos cada año para responder mejor a las necesidades de nuestros alumnos y alumnas.

Gracias a un trabajo colaborativo entre profesores, coordinadores pedagógicos y dirección, el enfoque que proponemos tiene un carácter evolutivo, abierto, y por lo tanto adaptable a los cambios que nos rodean (novedades en las TIC, innovaciones pedagógicas, normas europeas, …)

Si cada franja de edades tiene un espacio adaptado y un programa correspondiente a sus expectativas, aprender a través de experiencias vitales y divirtiéndose es un eje común a todos nuestros grupos. Nuestras clases, tanto para adultos como para niños, son interactivas, dinámicas y llenas de energía.

Al venir a tebas&go, el alumnado no debe de pensar que acaba de salir de clase o del trabajo para volver a entrar en clase o en la oficina. Los espacios son abiertos, repletos de accesorios, acceso directo a internet y juegos de todo tipo. Para todos, ofrecemos espacios pensados para trabajar desde la creatividad, la imaginación y el arte.

Las actividades creativas son herramientas que permiten adquirir conocimientos más allá de la acumulación de saberes.

Con el teatro, trabajamos los saber hacer y saber ser, que corresponden a la capacidad de cada uno para utilizar adecuadamente los conocimientos adquiridos en lengua.

Por ejemplo, para una corta puesta en escena: se trabaja primero la comprensión de texto con el guión, pero también la lectura y la capacidad de redactar. Luego se trabajan la pronunciación y la memorización de textos, antes de practicar la interacción oral con ejercicios y actuaciones. A todas estas competencias, se puede sumar la escucha, saber ser primordial para aprender idiomas.

Pero no se acaba aquí el uso del teatro. Lo utilizamos en muchos ejercicios cotidianos para trabajar la voz, el lenguaje corporal, las mímicas, los comportamientos, las emociones o los cinco sentidos que tanto nos ayudan a recordar.

El aprendizaje para que sea significativo debe estar contextualizado, dar respuesta y solución a las situaciones de la vida.

En este sentido, consideramos la clase como el medio para aprender a vivir y convivir con los demás.

Trabajamos en grupos reducidos para que cada uno encuentre su sitio y participe activamente. De este modo, el alumnado, considerado como usuario del idioma, está en el centro del aprendizaje en cada momento.